viernes, 5 de septiembre de 2014

Musica y danza

LA MÚSICA Y LA DANZA DISCIPLINAS CONVERGENTES: ELEMENTOS COMUNES
Por María Dolores Moreno Bonilla. Profesora de Danza.
 
         La música y la danza son dos disciplinas distintas, impartidas por profesionales especializados, que tienen objetivos y contenidos diferenciados. Sin embargo ambas tienen numerosos aspectos en común, de los que pueden beneficiarse mutuamente. 
         Autores de reconocido prestigio en la pedagogía musical como Dalcroze y Orff, no conciben la enseñanza musical si esta no va acompañada de movimiento. 
         Por su parte, la música proporciona al bailarín o bailarina los elementos que necesita para apoyarse, expresar y comunicar sentimientos. 
         Ambas disciplinas poseen elementos comunes que permiten su conexión. Estos elementos son:
1.     El ritmo
         El ritmo se puede definir como una organización temporal del sonido, que nos permite predecir como van a ir apareciendo en lo sucesivo.
          Los pasos de danza tienen un ritmo interno propio. Este debe interactuar con el ritmo de la música para poder coordinarse y conseguir una base firme en el movimiento. 
         Para los/as bailarines/as el ritmo es una constante que proporciona la principal fuerza de movimiento. 
         El ritmo tiene dos componentes que son el pulso y el acento. 
         El pulso es una percusión que se repite periódica y regularmente en una obra musical.  
         En danza constituye un latido que permanece siempre y que todo bailarín/a debe seguir internamente, para evolucionar adecuadamente dentro de su desarrollo coreográfico. 
         El acento  se define como la mayor intensidad de una pulsación con respecto a otra y va a definir las diferentes clases de ritmos.  
         En Danza, el bailarín/a utiliza estos acentos musicales en correlación con los acentos musculares, para marcar el impulso de salida de un movimiento, para fijar la posición en el espacio en un punto culminante de la coreografía o para marcar el momento final del movimiento. 
2.     El compás.
          Es un instrumento que permite ordenar los distintos ritmos naturales, con la finalidad de hacer más fácil su lectura y ejecución. Existen distintos tipos de compases según el acento base se repita cada dos, tres o cuatro pulsaciones.
          En danza, gran parte de la música que se utiliza para bailar es contada y el compás musical nos indica cómo se debe contar la pieza que se está coreografiando o interpretando. Así por ejemplo un compás binario se contaría “ un y dos y tres y cuatro ….”. Un compás ternario sería por ejemplo “ 123, 223, 323, 423…”. Las palabras que se utilicen en una frase de movimiento pueden ser diferentes ( 1ya, 2ya, 3ya, 4ya…), pero la medida no varia. 
3.     El tempo
         Señala aspectos relacionados con la rapidez, es decir, hace referencia al grado de lentitud o velocidad con que deben ser marcados los tiempos de un compás. Para ello se utiliza un vocabulario especial que permite calificar sus matices: adagio, allegro etc. 
         En danza los movimientos tienen también su propio tempo. El tempo de un movimiento podemos sentirlo a través de  la velocidad de su realización, la duración, el intervalo entre dos acontecimientos, las pulsaciones, acentuaciones, silencios y la intensidad de su ejecución.  
         Así  existen movimientos grandes y ligados que tienen un tempo lento o largo, y otros movimientos que son más precisos y rápidos que se realizan tipo allegro. 
         Sin embargo, cualquier variación o combinaciones de pasos, se pueden ejecutar a diferentes velocidades (en función de las necesidades coreográficas), el requisito indispensable es que vaya acoplado y coordinado con el tempo que la música  lleve. 
4.     Los matices
         Se define como los diferentes contrastes que pueden aparecer en el transcurso de una composición y que afectan a un fragmento de la misma en un momento determinado. 
         Hay dos tipos de matices:
·        Uno que afecta al grado de rapidez o lentitud con el que se ejecuta determinado fragmento o agógica y
·        Otro que afecta al grado de intensidad con que se ejecutaría determinado fragmento o dinámica.
         La acción de la dinámica  en la música viene dada por la variación de los matices de fuerza, suavidad, gravedad o ligereza de los sonidos, bien por transición o bien progresivamente. 
         En danza, los grados de intensidad (altos y bajos) de la música, ayudan al bailarín/a a la realización de una interpretación variada, no aburrida. 
         Se suelen asociar determinados niveles de dinámica, con algunas variaciones o combinaciones de movimiento. Por ejemplo los grandes saltos se asocian con una dinámica fuerte. 
         Por otro lado se puede asociar expresión de sentimientos a los diferentes tipos de dinámica, por ejemplo una dinámica fuerte puede servir para expresar alegría. 
         La agógica permite apreciar la duración con la que se ejecuta un fragmento musical (su lentitud o rapidez). 
         En la danza se suelen utilizar diferentes tipos de agógica:  
-         Hay pasos que por sus características necesitan ralentizar o acelerar la música.
-         Hay momentos en los que las variaciones de movimientos, están constituidas por dos partes bien diferenciadas que necesitan agógicas distintas.
-         Por último en el desarrollo de una coreografía se pueden alternar diferentes tipos de agógicas, cambiando a más rápido o más lento en distintas ocasiones.
          Con todo lo expuesto podemos comprobar que existen muchos elementos de conexión entre la música y la danza y no nos cabe duda de que la danza está íntimamente ligada a la música, sin embargo la música para danza tiene un objetivo diferente al de la música para un concierto. 
         La música para concierto tiene como finalidad ser escuchada. La música para la danza tiene como finalidad realzar el movimiento. 
         La interacción entre los diferentes aspectos que tienen en común la música y la danza, motivan al bailarín hacia la ejecución de los diferentes pasos y estimula al espectador hacia el disfrute de lo que está percibiendo. 

domingo, 31 de agosto de 2014

musica pop


 MUSICA POP
unque las investigaciones sobre los efectos de la cultura pop en los adolescentes no es conclusiva, las predominancia de la cultura pop en la sociedad actual definitivamente tiene algún efecto. Particularmente afecta la forma en que los adolescentes se perciben, cómo se asocian con otros, y cómo expresan características de su madurez.
 unque las investigaciones sobre los efectos de la cultura pop en los adolescentes no es conclusiva, las predominancia de la cultura pop en la sociedad actual definitivamente tiene algún efecto. Particularmente afecta la forma en que los adolescentes se perciben, cómo se asocian con otros, y cómo expresan características de su madurez.
                                  

Definición propia

Una característica importante de la madurez de cada adolescente es cómo se define. Esto es, cómo se perciben a sí mismos. Para los adolescentes, esa imagen está influenciada en gran manera por las decisiones personales, las que son influenciadas a su vez por las imágenes y asociaciones que hacen de la cultura pop a diario. Aunque los investigadores difieren sobre el alcance de estas influencias -por ejemplo, no todo adolescente que escucha música rap gánster se define como uno- los investigadores están de acuerdo en que tiene algún impacto en la definición propia de los adolescentes. La cultura pop puede traer subgrupos, tribus sociales, en los que los adolescentes se colocan. De esta forma, ellos toman características de varias celebridades y estímulo que ven en la cultura pop. Finalmente, la imagen propia puede estar intrínsecamente ligada a la autoestima y confianza, dos componentes críticos de una disposición saludable durante la madurez hacia la adultez.
                                               


El género de música pop para los adolescentes es interpretado por cantantes muy jóvenes. Descubre a los más populares de ayer y de hoy

En la industria del entretenimiento musical existe una suculenta franja que se conoce con el nombre de Teen Pop. Es decir, música pop para adolescentes. Ellos son los principales consumidores de este género: compran los discos de sus artistas preferidos (o descargan sus canciones en versión digital) y llenan los estadios y teatros donde tienen lugar sus conciertos. Además, no les pierden pie ni pisada a través de redes sociales como Twitter y Facebook, y están al tanto de todo lo que ocurre en sus vidas.

Como es lógico, buena parte del Teen Pop es interpretado por artistas muy jóvenes, bien sea teenagers o veinteañeros, con los que el público adolescente pueda identificarse estrechamente. Figuras como Taylor Swift , Miley Cyrus , Justin Bieber y los Jonas Brothers son buenos ejemplos de esta tendencia. Estos chicos tienen el don de cautivar a multitudes de fans no solo con sus discos, sino también con sus modas, sus cortes de cabello y hasta con sus romances, escándalos y comportamientos antisociales. Los productores les perdonan todas sus malacrianzas. ¿Y cómo no habrían de perdonárselas, si son verdaderas "maquinitas" de producir dinero?

UN POCO DE HISTORIA

Un ilustre antecedente en el Teen Pop, situado a inicios de 1970, es el grupo The Jackson 5. Cuando conquistaron los primeros lugares de popularidad en todo el mundo en 1969, con canciones como I Want You Back y ABC, el mayor de los hermanos Jackson, Jackie, tenía 18 años, y el menor, el legendario Michael Jackson, apenas 11. Su éxito arrollador sirvió de ejemplo a otros grupos y solistas adolescentes que siguieron sus pasos después, como Leif Garrett. En los 1980, Wham! "pegó" muchos éxitos y sirvió de plataforma de despegue al ídolo británico George Michael. Otro grupo que dio mucha guerra a fines de esa década fue New Kids on the Block.

Ahora bien, la consolidación definitiva del Teen Pop se produjo a principios de los años 1990. ¿Recuerdan cuántos grupos juveniles surgieron en esa época? Backstreet Boys y`NSync se convirtieron en rivales. El grupo Hanson también dio mucho que hablar. Entre los solistas, Justin Timberlake impuso su carisma. Surgidas en Inglaterra, las Spice Girls fueron unas megaestrellas en 1996 con sus looks sexy y sus canciones pegajosas como Wannabe y Say you'll be there. Un año después saltó a la fama Britney Spears... y Christina Aguilera no tardó en seguirle los pasos.